Cuántas veces no nos habrá pasado, que nos levantamos con un buen resoplido y pensando: “bufff… el día de hoy promete”. 
Sabemos que tenemos por delante una jornada complicada y ya damos por hecho que vamos a tener un mal día. 
Vemos la agenda llena y ya nos anticipamos. Empezamos a estresarnos solamente en imaginarnos las próximas horas… y nos agobiamos antes de tiempo. 

A menudo, incluso nos dejamos influenciar por el parte meteorológico. Me refiero a que, si amanece un día gris, ya medio nos deprimimos (sobre todo las mediterráneamente ubicadas) nos vestimos con cualquier cosa, volvemos a resoplar –bufff… si total va a llover- y echamos al bolso ese paraguas negro, horroroso y plegable que tenemos a mano. 

Los paraguas, bien de colores, estampados o mensajes divertidos… ¡por favor! 

Los humanos, somos de tendencia negativa porque nuestro cerebro tiende a la negatividad. 
Las respuestas neuronales son mucho más intensas, activas y rápidas, con las amenazas, peligros y cosas desagradables, que ante las cosas placenteras.
Es puramente, una cuestión de supervivencia evolutiva.
Nuestro cerebro solo desea que nos mantengamos vivos. Hace muchos miles de años, un cerebro negativo era muy eficiente para defenderse de los animales y de todos los peligros del entorno. El ser humano ha ido perdurando en la historia, enfrentándose a circunstancias peligrosas y superándolas, gracias a ese pensamiento negativo. 

Pero ya no estamos en la edad de piedra. Hemos evolucionado –o deberíamos haberlo hecho-.
Afortunadamente, las cosas han cambiado. Ya no estamos aquí para sobrevivir, sino para vivir. A lo que yo añadiría: “y para vivir felices”.

Así que… vamos a intentar hacernos la vida un poquito más fácil. 

Si hoy, ya cuando te levantas, miras tu agenda y ves que el día está complicado… porque tienes muchas reuniones o una lista larga de tareas o un exceso de actividades o una cita con alguien que no te apetece o simplemente el día se te hace cuesta arriba… ayúdate con pequeños trucos que tienes a mano… 

Vístete con un look que te haga sentir estupenda, porque lo eres.
Ponte aquello con lo que te sientes bien… porque es de tu color preferido, porque sabes que te queda divino o porque aún está por estrenar. 
Ponte esa música que te hace vibrar – y bien de volumen-. 
Suéltate el pelo o hazte un moño sexy. 
Ponte tacones… o unas sneakers súper chulas… o esas bonitas plataformas que te hacen tocar el cielo… 
Píntate los labios de rojo. 
Ponte bien de pestañas – a tope de rímel-. 
Estrena ese boli tan bonito que te regalaron. 
Ponte esos pendientes que nunca te pones porque te costaron una pasta y te da pavor perderlos… o esa gargantilla que pone tu nombre a lo Carrie y te hace sentirte más cerca de tu YO. 
Elige hoy tu bolso preferido. 
Perfúmate con esa fragancia que, al olerla, siempre te hace soñar… 

¡Lo que sea! 

Lo hagamos para arrancar bien el día o para reconducirlo… utilicemos esas simples herramientas que tenemos a nuestro alcance, que son bien sencillas, que solo dependen de nosotras y que nos ayudan a hacernos más fácil la vida. 
Esos sencillos trucos que nos empoderan y nos hacen pisar con más fuerza. 

Y en los días más complicados de todos… atrévete… ponte ese look con lentejuelas… ¿por qué no?…  y saca tu luz a pasear… 

¡Porque eres maravillosa! 

Y si no quieres ponerte lentejuelas porque las reservas para Fin de Año -que ya nos conocemos-, ponte ese traje que seguro tienes en tu vestidor. Ese look que combina buena actitud, con tu preciosa sonrisa. 
Es un básico … un fondo de armario… que siempre te va a funcionar… 

En cualquier caso, hagas lo que hagas, te pongas lo que te pongas… ¡sé feliz!
Un abrazo con K de KarMa.


Ah… y si quieres, puedes ver aquí este post en Instagram y aquí la postal.

2 Comentarios

  1. isabel herrera

    Me das ánimo a mis días

Responder a KarMa ** Cancelar **

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.